LA LIBERTAD, RESPUESTA Y COMPROMISO
Por Hermano Octavio Sanchez Agudelo
El hombre verdaderamente libre es el que responde y se compromete. Responder es colocarse frente a la verdad. La verdad está en nuestro interior y nos dice: está bien o mal; es suficiente o insuficiente.
Vivir frente a la verdad es difícil; no obstante, es fuente de libertad que nace en el corazón de cada hombre. En el suyo, alumno, alumna, profesor y se expresa siempre en compromiso con el otro.
La verdad hay que vivirla con el otro: el compañero de su lado, su profesor, su papá, su hermana, etc. . . o sencillamente, con el prójimo. No se vive en la verdad cuando no se permite al otro ser, negándole la palabra portadora de su verdad. La verdad es de los dos.
La suprema verdad es Dios. Mi gran responsabilidad en la vida, la suya, es ser conforme a esa gran verdad y permitirle al semejante que sea. En tanto, en cuanto a usted o semejante sea, serán libres. La libertad es el gran don de Dios al hombre y el máximo ideal que el colegio puede ofrecer a sus alumnos.
Señores educadores: Garantizar la libertad en la verdad a cada estudiante es la más grave responsabilidad que tenga el centro educativo y debe ser el gran ideal del educador.